Llegaron a exponerse en el Metropolitan de Nueva York.
Ocurrió en 1936. Un arquitecto catalán arrancó de los muros del monasterio 120 metros cuadrados de frescos
Volvió a pasar en 1960: arrancaron 50 metros más
Ahora una jueza obliga a Barcelona a devolver el botín al pueblecito de Huesca.
Ahora una jueza obliga a Barcelona a devolver el botín al pueblecito de Huesca.
'Las obras no se mueven', reta el Govern; Gobierno Catalán.
Primero de octubre de 1936. España en guerra.
Un extraño llega a Villanueva de Sijena, un pueblecito de los Monegros a 64 kilómetros de Huesca.
Se llama Josep Gudiol i Ricart y lo acompañan otros dos hombres.
Una noticia ha llegado a sus oídos: el Monasterio de Sijena ha ardido. Gudiol, arquitecto, historiador, restaurador y marchante de arte nacido en Vich, sabe lo que eso significa. Sabe que el de Sijena no es un monasterio más.
La fundación de Santa María de Sigena tuvo lugar el 23 de abril de 1188, cuando ingresaron como «dueñas» o religiosas monjas de la Orden de San Juan de Jerusalén pertenecientes en buen parte a las familias de mayor alcurnia (realeza y linajes de ricos-hombres aragoneses.
Monasterio de Sigena, expolio en Aragón, traslado de los frescos de la sala capitular del monasterio.
Pinturas de la sala capitular de Sigena


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